Hacer la chapa personalizada para mi cerveza

No tiene sentido empezar la casa por el tejado

Pasaron dos meses desde la fecha de publicación en el BOPI de mi marca. Sin oposición alguna, me sentí seguro para seguir dando mis pasos con la marca Cervezoya. ¿Por donde empiezo? Pues no tuve mejor idea que empezar por el tejado… Permitidme la paradoja, mi gráfica desde el punto de vista visual. La pregunta es ¿Por qué hago la chapa personalizada para mi cerveza antes de nada?

Pues siento deciros, porque así lo he hecho yo, que no tiene sentido alguno. Aunque voy a matizar esta respuesta. No pensé absolutamente nada. Directamente pensé que tenía que hacer la chapa para mi cerveza y la etiqueta. De la segunda ya hablaremos, pero lo primero que he tenido de mi proyecto cervecero es una chapa personalizada para mi cerveza.

Si ves en el mercado de cervezas artesanas que salen de primeras, la inmensa mayoría tiene una chapa sin personalizar. Esa debería ser mi idea, no invertir ni un duro en algo que normalmente acaba en la basura. Abaratar los costes. Pero como nunca sabes si esta va a ser la primera y última cerveza que haga ¿Por qué no permitirme este pequeño lujo? Además, le da un toque muy profesional a la cerveza.

También tengo que deciros que soy un romántico. A mi me gusta el coleccionismo. Siempre me ha gustado las chapas de las cervezas, aunque nunca las he coleccionado. Tengo una de Cerveza Bucanero y otra de Cerveza Cristal, ambas cubanas. De cuando estuve allí. Normalmente cuando salgo de España siempre me guardo las chapas de cerveza cuando viajo, pero luego desaparecen en casa. La última vez, en Cerdeña, me traje directamente la botella de Ichunusa que decora mi cocina.

Pero vayamos al grano, que siempre me alargo. Lo primero que hace un ser vivo de cuarentones cuando tiene un reto de este tipo es buscar la solución en internet. Busqué «chapas para cerveza personalizada». Las dos webs que encontré en primera página no me gustaron. Fundamentalmente por el precio. Veía precios de cercanos al euro para una chapa personalizada. Subía la cantidad y variaba ligeramente. Luego os confesaré un segundo error cometido.

Como no me convencía, pues probé a buscarlo por internet. Combinar las palabras en inglés «customized», «caps» y «beer» y os salen resultados muy interesantes. Yo accedí a la primera de todas, BottleMark. Una «home» muy sencilla, como muchas webs americanas. Hice scroll para abajo y luego scroll para arriba. Y pulsé el botón rojo «create now».

Ahí solo tenéis que subir la imagen que queréis utilizar y listo. En mi caso quería utilizar una chapa negra y quedaba mal subiendo el logo. Tenía que recubrir todo el círculo de la chapa. Un poco más abajo hay un enlace a recursos de diseño (design resources) y ahí os dan los consejos para hacerla. Incluso tienen una herramienta para que, por ejemplo, a una foto le añadas un texto.

Pero más abajo, podemos encontrar la plantilla de la chapa y las indicaciones para usarla. Seguí la guía, puse el fondo negro y me permití el lujo de añadir «Lozoya» arriba y «2022» abajo. Este es el resultado.

El precio de la chapa no depende de la cantidad. 0,17 dólares. Introduzco 1.600 chapas y procedo a añadir el pedido al carrito. En el mismo me solita el país. Elijo España y me sale el precio del tranporte. Al final las 1.600 chapas, con el transporte incluido, me sale por 356.65 dólares Una pasta, pero creía que merecía la pena. Procedo a hacer el pago y a esperar. En teoría te aseguran que entre 3 y 5 días las chapas son producidas y entregadas al transportista.

A los tres días recibo un correo donde me dicen que han cometido un error de tinta. Me ofrecen volverlas a imprimir o devolverme la mitad del coste de las chapas (no el transporte) si me las quedo. Acepto quedármelas y me devuelven 136,00 dólares. Al final el coste de las chapas fue de 220,65 dólares. En euros, al final me salieron por 201,74 € (0,126 € la chapa). La suerte del tonto novato.

A estos costes lamentablemente hay que incluirle el posible coste de aduana. En mi caso tuve que abonar al cartero de Correos la friolera de 44,73 €. Con todo esto cada una de las 1.600 chapas me ha salido a 0,154 €. ¡Menos mal que se equivocaron en la impresión!

Pues ya no os voy a dar más la chapa. ¡Ah! Perdonad, me faltaba un tema que os dije antes. Si no llega a ser por el error, cada chapa me hubiera costado 0,204 €. Preparando este artículo, volví a revisar las webs en España. En Uvimark la chapa sale a 0,18 € (para más de 1.000 unidades) con transporte gratis. Y en Chapea a 0,216 €.

En esta indagación posterior, también he encontrado sitios en Europa que aparentemente son más baratos. Por ejemplo, Pacca, una empresa holandesa que gestionas el pedido por email. Te puede salir la chapa personalizada por 0,08 €, a lo que habrá que incluir el envío y probablemente el IVA. También tenemos la italiana P-ink, donde pueden estar alrededor de los 0,07 € (si eliges 2500 chapas).

Mi consejo. Que lo miréis bien y detenidamente. No hay prisa, como se ha probado cuando todavía no he hecho la cerveza pasado 4 meses.

sobre mí

Soy Txema Fernández, creador de Cervezoya, un experimento de emprendimiento en torno a una de mis pasiones, la cerveza. Me gusta compartir mis experiencias. Emprendiendo otros proyectos con los que ganarme la vida. Cervezoya es una afición.

3 comentarios en «Hacer la chapa personalizada para mi cerveza»

  1. Crack!! Aunque no sea un apasionado de la cerveza estoy deseando probar la tuya y guardar una chapa para perderla después en casa… un abrazo enorme

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